Me cansé
del trajín de los caínes y los abeles,
con lo que eso duele,
tanto por hacer,
me cansé,
del budismo zen de la tele,
de los desamores que huelen.
Inicio sesión en el msn. Tomo un poco de café y me dispongo a revisar mis correos cuando, en el extremo derecho de la pantalla, una ventanita messengeriana comienza a titilar
Él: ey! No te había podido agradecer lo del lunes
(el lunes no trabajé y lo acompañe a Guarenas a buscar unos papeles en un consultorio)
Yo: hola. Tranquilo.
E: y además la pasé buenísimo contigo
(Almorzamos, compramos libros, cenamos)
Y: ah sí, yo también disfrute bastante.
E: mira, qué te pasa?
Y: a mi?
E: a ti
Y: nada, a ti te pasa algo?
E: no, pero a ti sí
Y: si tú lo dices
E: ves? Algo te pasa. Dime
Y: la verdad?
E: pues claro. Yo siempre he sido sincero contigo no?
Y: ujúm.
(diez minutos sin escribir)
E: entonces? Me vas a decir qué te pasa?
Y: me pasas tú. Todos estos días lo que me pasa eres tú. Porque es que no te entiendo y no sé qué es esto. Me pasa que no me cabe en la cabeza cómo puedes compartir conmigo si no quieres estar conmigo. Eso me pasa.
E: bueno… es que no hay que ser radicales, sabes? Es decir, tú me encantas, eres una tipa inteligente y bella y me gusta estar contigo.
Y: ajá
E: y bueno, nos va bien en todo lo que hacemos no? por eso quiero seguir siendo tu amigo. Pero si te vas a enrollar por eso, te dejo tranquila.
Y: me dejas tranquila? Yo me enrollo? No, yo no me enrollo. Yo sólo te pregunto, porque no me explico cómo es que terminas conmigo pero quieres seguir viéndome. Yo no me enrolló, yo estoy bien clara.
E: clara? y entonces por qué me acompañaste el lunes?
Y: porque no tenía más nada que hacer y me invitaste a comer.
E: yo quería verte
Y: y me viste. Entonces según tú, yo soy una enrollada porque tengo esa duda. Duda que además sigue allí mismo.
E: lo que pasa..
(borra y vuelve a escribir)
E: lo que pasa es que estoy saliendo con otra
Y: ok. Eso lo sabía. No porque la conozca sino porque es obvio. Lo usual es que en el momento en que comienzas a salir con otra persona dejes de ver a quien dejaste. O me equivoco?
E: bueno pero es que es distinto
Y: o me equivoco?
E: no, no te equivocas, pero es que es distinto. Tú eres bella, inteligente y me gusta estar contigo , pero ella está más buena que tú.
Y: ok.
E: no te importa?
Y: debería?
E: no sé, pensé que te arrecharías.
Y: no querido, después de una decepción, la arrechera no tiene cabida.
(aunque en realidad estoy buscando una maldición gitana para que cada vez que esté con otra le duela su “joya”)

